La atresia biliar es una enfermedad rara de origen desconocido donde los conductos biliares están dañados, malformados o no existen. Se presenta en el período neonatal y sus indicadores son ictericia neonatal y heces descoloridas. Una vez que se diagnostica es muy importante intervenir quirúrgicamente para permitir de nuevo el flujo biliar. A pesar de ser un caso grave, la supervivencia está alrededor del 90% si se interviene a tiempo y la mayoría de los pacientes tienen buena calidad de vida posteriormente.